Mientras me penetraba lo abracé con mis piernas, él empujaba su verga dentro de Mi
JUAN Y SU PEDAZOTE DE CARNE Mientras me penetraba lo abracé con mis piernas, él empujaba su verga dentro de mi vagina metiendo todo hasta el tronco, yo de tanto placer quería que metiera hasta los huevos
Hola amigos, ¿que tal? espero que bien, bueno te voy a contar lo que pasó hace un año y tres meses atrás, como te dije, yo estoy casada desde hace ya casi 8 años, he sido bien feliz con mi marido porque él es un gran hombre, caballero hasta donde se para, con un alma súper linda y cristalina, por eso me arrepiento mil veces de lo que hice porque él no merecía algo tan sucio...
Bueno te cuento, sucede que un día fui a bailar con unas amigas y estando ahí me di cuenta que estaba un amigo mío que se llama Juan, que por años y años el chico me ha fascinado como una loca, si yo solo lo miraba y sentía que me humedecía... era una cosa bárbara de como me sentía al estar cerca de él.
Ese hombre descontrolaba mi vida por completo, trataba de no demostrárselo y siempre que lo miraba actuaba como si nada, hablaba con él normal.
Bueno sucede que mis amigas encontraron pareja para bailar ahí y como yo estaba platicando con Juan nadie se atrevió a sacarme a bailar, luego Juan me dijo que bailáramos y yo sentía que me temblaba todo el cuerpo pero bueno por fin acepté.
Bailamos una balada bien linda romántica, él me tomó de la cintura y yo puse mis manos en sus hombros, bailábamos despacito, suavecito, mientras el me hablaba al oído y me decía lo linda que me miraba, y lo bella que me quedaba la mini-falda que llevaba puesta, yo no dije nada, es más, actué como si no me hablaba a mi, pero cuando sentí que por poco me desmayo fue cuando en ese instante me habló más bajito al oído y me dijo.. Abi, ¿tú sabías, que siempre me has gustado? ¿Que he soñado contigo haciendo el amor? ¿Que no aguantaba porque un día por lo menos tocar tus manos? Luego me miró a los ojos y se acercó a mis labios con la intención de besarme, pero lo único que hizo fue morder un poquito y suavemente el labio inferior.
Yo sentía que me moría, no sabía como actuar ni que decir, así que le pegué una cachetada... y él se quedó sorprendido y me dijo que porque hacia yo eso, le dije que por haberse tardado tanto en decírmelo... nos empezamos a besar tiernamente, con besos bien apasionados y bien mojaditos... yo sentía que iba a desmayar ahí de placer. No sabía que hacer, me pidió que fuéramos a su casa que su esposa no vendría hasta el siguiente día, le dije que si pero que solo un momentito.
Deje a mis amigas ahí y luego nos fuimos, al llegar allá íbamos todavía en el elevador cuando me agarró y me besó nuevamente con unos besos que fácilmente pueden hacer que una mujer tenga un rico orgasmo... en el elevador, él se hincó y yo quedé parada, hizo mi tanga a un lado y empezó a introducir un dedo dentro de mi tanguita, acariciaba tiernamente mi clítoris, y yo estaba bien húmeda para esta hora, mi respiración se iba elevando cada rato más y más rápido.
Luego bajó un poco más su dedo y lo metió dentro de mi vagina, yo gritaba de placer, pero después empezó a besarme mi concha, y poco a poco fue metiendo su lengua en ella, chupaba mi concha como un buen maestro experto, tenía tantos deseos de estar con él que le dije salgamos de aquí, al abrir la puerta de su casa, aún no habíamos cerrado la puerta cuando yo lo estaba desvistiendo...
Se sentó en el sofá, tomé su camisa, la desabotoné brutalmente que los botones salieron disparados, con mi boca empecé a desabrocharle el zíper de su pantalón, cuando terminé tomé sus calzoncillos con la boca y los quité, al ver ese enorme pedazote de carne, sentí que me moriaaaaaaaaa.
No podía creerlo que boba fui me dije, ¿porque no me lo ligué antes? pero bueno ahora es todo mío, empecé a chupar esa gran vergota grande y gruesa y sobre todo cabezona. Ay, que lio me metí me dije. Era una cosa enorme que al solo acordarme me humedezco de nuevo, lamía ese trozo de carne como lamer un buen helado de vainilla, al no poder más y saber que mi concha estaba súper excitada y que me pedía placer, me senté en él, dándole mi cara, empecé con un sube y baja, sube y baja despacito pero al sentir como entraba esa gran cabezota, sentía más rico y tuve mi primer orgasmo en solo segundos, seguía girando más rápido y él me chupaba mis pechos y me mordía suavemente, me dolía pero me gustaba al mismo tiempo.
Él me tomaba de los pechos y de la cintura ayudándome a subir, luego me di vuelta y empecé nuevamente a subir y bajar, me movía como una perfecta puta, me olvidé de todo y de todos, hasta que mi marido existía... la cara que Juan tenía era tan linda, excitadísimo como un loco que solo verlo me hacia sentirme más caliente...
Luego sentía como relámpagos en la espalda, estaba a punto de correrme nuevamente, cuando al mismo tiempo Juan también se corrió... cuando sentí que él se venía me hinqué y empecé a chupar su verga, para tragar todos sus jugos, luego limpié todo ese gran trozo de carne con mi lengua sin dejar una sola gota de leche, hasta dejarlo brilloso de limpio...
Descansamos un ratito más, luego me metí a la bañarme, segundos después él llegó a bañarse conmigo pero para entonces su verga estaba bien pero bien erecta nuevamente, al verla así, me humedecí de nuevo, vino me tomó de una pierna me puso contra la pared y me levantó una pierna y empezó a cogerme así.
Luego me levantó contra la pared y yo lo abracé con mis piernas mientras él me penetraba, era una danza lindísima y sobre todo rica, donde él empujaba bien suavemente su verga hacia dentro de mi vagina metiendo todo hasta el tronco, yo de tanto placer quería que metiera hasta los huevos, era una cosa increíble ver y saber que eso estaba prohibido pero por eso lo hacia más interesante.
20 minutos después tuvimos nuestro orgasmo. Fue una cogida tan deliciosa que jamás la voy a olvidar... nos bañamos y luego me fui a mi casa.
Al día siguiente lo llamé a su celular para decirle que disfruté mucho lo que pasó el día anterior.
Pero él no estaba disponible y le dejé un mensaje en su caja de mensajes, le dije ''Juan habla Abi, amor mío solo quería decirte papito rico que me fascinó mucho la cogida de anoche, que ese trozo de carne que tienes, me gustaría seguirlo probando de vez en cuando, y que aunque estés casado no me importa, quiero decirte que la leche tuya que me tomé anoche, me ha fascinado en gran manera... espero verte pronto.
Llámame....'' entonces llegó la tarde y no me llamó, pero en la noche cuando yo venía del gimnasio, alguien llamó y respondí, para mi sorpresa era la esposa de Juan, ella tomó los mensajes de él, y escuchó todo lo que yo le dejé a su marido.
Ay mi madre! me dijo que quería ella hablar con mi marido y contárselo todo, le dije yo que eso era imposible, dijo que le diría que yo estuve con su marido y que le mamé la verga también... bueno para no cansarlos amigos les diré que la esposa de Juan no se como pero averiguó donde mi marido trabaja y le dijo todo. Ese mismo día mi marido llegó bien triste a casa y decepcionado, me declaró y me dijo que se divorciaría de mí, me dijo que no había ni una sola razón para quedarnos juntos, que obviamente yo no sentía nada por él.
Yo lo rogué y le supliqué, le dije me por favor se apiadara de mi, que soy humana y que un error lo comete cualquiera y que me diera la oportunidad de demostrarle que puedo ser la mujer perfecta, bueno para eso tenia que hacer muchas cosas para convencerlo... él bien lastimado aceptó...
Alguien me dijo que él debe amarme mucho para que haya aceptado algo así.
Pasaron meses y luego salí embarazada, él en ningún momento dudó de su paternidad, hasta esta fecha, ya pasó un año y tres meses y aun sigo siendo fiel, siento que no vale la pena poner cuernos cuando amas a tu pareja, mi marido es el hombre más bueno de todo el planeta.
Ahora tenemos un bebito de dos meses y somos felices, gracias... espero te haya gustado y que votes el relato, besos. Chau...
Autor: traviesa_abigail
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